El gobernador bonaerense recibirá este miércoles en la Gobernación a la mandataria electa María Eugenia Vidal con el objetivo de profundizar el traspaso de mando del próximo 10 de diciembre. La cuestión financiera, que tiene muy preocupado al macrismo, será uno de los ejes de la charla.
El PRO se acordó del presupuesto y ahora se muestra apurado
Si bien ya existieron algunas reuniones entre los equipos técnicos de María Eugenia Vidal y Daniel Scioli, los cuales fueron un tanto lights, estos días serán claves para comenzar a diagramar un traspaso acorde. Y uno de los temas que se cuela en esta situación es el Presupuesto 2016.
Así, según pudo constatar este medio, el miércoles a las 11 en la gobernación hay una reunión entre la gobernadora electa y el actual mandatario provincial. Primero charlarán a solas e intercambiarán conceptos y posteriormente, se sumarán a la charla los equipos técnicos. La orden es clara: hay que trabajar “con todo” para la transición del gobierno a María Eugenia Vidal.
El macrismo se muestra más que apurado, ya que hasta el momento, antes de la definición del balotaje, se habían mostrado bastante despreocupados, tanto por la diagramación del presupuesto como por la totalidad de los intercambios ministeriales. "Ni aparecieron", dicen desde las diferentes carteras sciolistas respecto de la actitud de los futuros equipos amarillos.
"Es muy importante definir el estado económico y financiero en la provincia”, dijo Vidal al anunciar el encuentro que mantendrá con Scioli. La gobernadora electa reconoció que “hay preocupación” entre los gremios de la administración pública por “el pago del aguinaldo” y también en “algunos proveedores”.
"Vamos a poder definir el presupuesto para el próximo año y una buena gobernabilidad", sentenció la apresurada mandataria electa.
Pero unos días antes, tal como informaba La Tecla, Scioli invitaba a hacer una transición ordenada, y Vidal pedía que el proceso de traspaso entre el gobierno provincial actual y el próximo empezara de inmediato.
Sin embargo, el entusiasmo de los primeros días chocó con la solicitud de Mauricio Macri de concentrar todas las fuerzas en el balotaje, y el proceso de traspaso desaceleró. "Ahora la culpa es nuestra", se sonríen irónicos en el sciolismo.
Así las cosas, hasta ayer, el presupuesto y la ley Impositiva 2016 ni siquiera tenían un esbozo. La que debiera presentarlo es la actual administración, pero no lo hará sin los lineamientos de quienes tomarán el mando el 10 de diciembre. Y por ahora esas precisiones brillan por su ausencia.
Tras una primera reunión de carácter protocolar, de la que también participaron Alberto Pérez, por el sciolismo, y Federico Salvai, por el macrismo, la ministra de Economía, Silvina Batakis, y quien sería su sucesor en la cartera, Hernán Lacunza, iniciaron el proceso de transición con el objetivo de apurar la redacción del nuevo presupuesto.
El lunes 9, Lacunza, que todo indica está haciendo fuerza para desembarcar en Nación y no en Provincia, estuvo en el ministerio durante más de cuatro horas. Hablaron de los temas más generales y Batakis le entregó libros con el presupuesto actual, los anteriores, leyes impositivas y hasta los proyectos originales con las modificaciones realizadas por la Legislatura.
La funcionaria puso a disposición a sus subsecretarios para que los equipos económicos del macrismo se acercaran y, juntos, esbozaran la previsión de gastos del próximo año. Sin embargo, nadie se apersonó en la cartera económica, ni se solicitaron más datos.
“Nosotros se lo vamos a hacer, no tenemos problemas, pero la redacción del presupuesto lleva mucho tiempo, nos vamos a tener que quedar hasta las doce de la noche y los sábados y domingos”, dijo la semana anterior a La Tecla un funcionario del ministerio, que además recordó que “desde el balotaje hasta la asunción quedan diez días hábiles, nada más”.
En Economía aseguran que armar la Ley de Leyes demanda más de un mes, y luego viene el proceso de discusión en la Legislatura, antes de que se apruebe. El presupuesto 2015 fue presentado el 8 de octubre de 2014, el 21 se hizo la primera reunión de legisladores con ministros, y se aprobó el 13 de noviembre.
Es un hecho que el presupuesto 2016 será ley con la composición de las nuevas cámaras, pero, a este ritmo, es probable que Vidal comience 2016 sin la estimación de gastos y recursos.
Por otra parte, con la nueva estructura legislativa, Cambiemos deberá negociar para conseguir la mayoría simple para aprobar los proyectos y la mayoría especial para contar con el visto bueno a los endeudamientos que, se descuenta, tendrá la estimación presupuestaria 2016.
Los legisladores comienzan a pedir precisiones sobre el presupuesto y la ley Impositiva, pero ni la administración saliente ni la entrante se las pueden brindar. “Como integrantes de la comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, siempre tenemos las novedades previas, algunos borradores. Aún hoy no hay nada, no tenemos ningún dato”, dijo la semana anterior la legisladora Valeria Arata, del Frente Renovador.
En el sciolismo dicen que sin datos puntuales sobre cantidad de agentes a incorporar (por caso, si se nombrarán más policías, médicos o maestros), ni las obras proyectadas (por fuera de las que están en ejecución), ni la prevsión de ingresos a partir de cómo será la ley Impositiva, es prácticamente imposible redactar el presupuesto.
La demora -informó este medio días atrás- no estaría relacionada con que el nuevo gobierno quiere esperar a asumir para meterse en la engorrosa tarea presupuestaria, sino más bien con que falta completar el equipo que acompañaría al flamante ministro.
En resumen, pese al reciente apuro PRO, el presupuesto tiene tres componentes primarios: gastos, ingresos y financiamiento. Dentro de la estructura del gasto se tiene en cuenta la erogación en personal, los servicios sociales, la inversión en infraestructura, las transferencias a los municipios y los servicios de deuda.
Y lo cierto es que para poder armar ese ya polémico presupuesto es fundamental contar con cada uno de estos datos; y la administración actual, que debe encargarse de hacerlo, espera los lineamientos por parte de quienes serán gobierno. En estos días llegarán con seguridad, confían en el sciolismo, que reiteran "no nos quedaremos después de hora, como si nos hubiésemos portado mal en el colegio".
Por último hay que decir que Batakis y Lacunza se conocen desde hace tiempo, y uno de los primeros consejos que la ministra le dio a quien sería su sucesor es que coloque en la mesa de paritarias a un negociador “duro”. El mote le cabe a la actual responsable del área, Gisella Swells; pero ella no seguiría en la dependencia de economía laboral.
Para Lacunza, siempre y cuando él sea el ministro, se viene una ardua negociación salarial. Como siempre, los docentes hacen punta, y ya anunciaron que pedirán un incremento salarial del 40 por ciento. Pero no será la única demanda en busca de engordar los sueldos. El primer pedido será que la Provincia iguale los salarios de Capital Federal, y luego sentarse a charlar el porcentaje del aumento.
Difícil situación para el PRO, que ahora gobierna en los dos estados. También queda entrampado el macrismo en el índice de inflación. El pedido de 40% está relacionado con los índices del Congreso o de las consultoras privadas y no los del gobierno kirchnerista, ostensiblemente menores.
Los primeros cruces entre la administración saliente y la entrante se dieron poco después de las elecciones generales. "Está garantizado el pago de sueldos y aguinaldo”, señalaba Batakis, quien aclaraba las dudas generadas een torno al pago de salarios en la Provincia
La aclaración de la administración provincial surgió tras los dichos de Vidal, quien salió a plantear dudas sobre la disponibilidad de fondos de cara a su asunción, el 10 de diciembre. Vidal, al hablar de la transición, dijo que están “rezagados” en temas “que tienen que ver con números de caja, con lo que vamos a contar cuando lleguemos en el mes de diciembre”.
“Necesitamos tener el estado real de la caja de la provincia de Buenos Aires: cuánto dinero efectivo va a dejar el gobierno de la Provincia porque el 18 de diciembre hay que pagar aguinaldos y hay que pagar los sueldos en los primeros días de enero”, acotaba la todavía Vicejefa de Gobierno porteño.
Y abundaba: “Para eso tenemos que tener un escenario de previsibilidad, de saber exactamente cuál es la situación de la Provincia porque si tuviera dificultades como algunos gremios estatales dicen, nosotros ya lo tenemos que prever a partir del lunes con quien sea presidente en diciembre. Ya hemos pedido los números en las dos reuniones en las que estuvimos presentes y todavía la Provincia no nos los ha mostrado, entiendo que si no hay nada por qué preocuparse ni nada que ocultar deberían mostrarse cuanto antes”.