Políticas del Sur
La Policía Comunal fue sancionada por el Concejo Deliberante de Lanús, a pesar de que el massismo la calificó de “mamarracho” y en el propio bloque oficialista subyacían incertidumbres sobre la nueva fuerza.
Por Federico Pokorowski
“No podemos decir que no a la incorporación de 400 efectivos a Lanús. Tenemos que estar atentos a la capacitación y a la conducción política. Tenemos una resolución de un ministro (de Seguridad, Alejandro Granados) que trae parches”, explicó consultada en off del bloque oficialista del Frente para la Victoria (FPV) de Lanús.
El FpV votó en coincidencia el convenio para la creación de la Policía Comunal, aunque dejando explícitas las disidencias que había en varios de los integrantes que lo conformaban con la adhesión a la iniciativa que decretó el gobernador bonaerense, Daniel Scioli. En la sesión del jueves pasado, tanto La Cámpora como el, Movimiento Evita manifestaron cuestionamientos en cuanto a la formación de los agentes y la preocupación de que éstos no desarrollaran actitudes negativas que se le atribuyen a la Policía Bonaerense.
En ese sentido, la edil del Evita Mabel Gagino planteó en el recinto que según datos de casos de Lanús que llegan a la Fiscalía había más muertes por razones de género, intrafamiliares o entre vecinos, que en situación de robos. La voz en off mencionada anteriormente coincidió y consideró que el rol de proximidad y mediación en esta clase de episodios “es un papel que a la Bonaerense que le cuesta”.
Como para calmar alguna de esas disidencias y sincronizar las manos a la hora de la votación, en el recinto se planteó que se iba a crear un observatorio para controlar el proceder de esta nueva fuerza.
Sin embargo, dos fuentes reconocen que en ningún momento estuvo en peligro el acompañamiento a la adhesión, más allá de que Gagino había asegurado que no iba a votar a favor. “Se le explicaron los artículos y entendió”, explicó otra fuente de la bancada oficialista.
“Es alguna diferencia con el Gobernador. No en lo local, porque convalidamos el convenio de Darío (Díaz Pérez, intendente de Lanús) con Granados”, agregó.
Con respecto al acompañamiento del Frente Renovador, una de las voces planteó que los municipios massistas iban a aprobar ese convenio, por lo cual “esa doble moral les podía jugar en contra”.
Otro por su parte, aseguró que el massismo en un principio “no tenían la intención de acompañarlo” pero que “se les planteó que no se pueden tener unos 400 efectivos más”.
“Cómo le explicas a la gente. Entonces tenían medio a quedar expuestos. Baratta es tipo crítico, pero de entrada planteó lo mismo”, añadió.
Ya con el aval del Concejo hecho realidad, desde el oficialismo anunciaron que Díaz Pérez quiere a los Comunales “lo antes posible en la calle”. El Intendente carga con el peso de que Lanús fue varias veces noticia en medios nacionales por hechos delictivos trágicos. Esto puede ser una repuesta pero también, reconocen, es la asunción de “un compromiso más”.
“Antes iban a la comisaría. Ahora van a ir directamente a la Municipalidad”, conjeturó.
Un “mamarracho” necesario
Dos días antes a la sesión, el senador bonaerense del Frente Renovador José Luis Pallares disertó en el municipio de San Vicente sobre la Policía Comunal. Según dio cuenta la gacetilla, el lanusense definió al decreto de Scioli como un “mamarracho institucional”. Esa definición tendría impacto dos días después, en el recinto que comando hasta el 2011.
El titular de la bancada del PRO, Jorge Schiavone, se encargó de recordarlo cuestionando que los dirigentes que respondían a Pallares acompañen a la Policía Comunal “a libro cerrado”. El massismo no salió a cruzar al macrista, sino que en voz de Salvador Baratta lo ratificó en plena sesión.
La pregunta es simple: si es un “mamarracho”, ¿por qué el acompañamiento? “Nosotros tenemos diferencias sustanciales en cómo se conduce esto. Pero el vecino tiene que tener seguridad. No tiene sentido negarse”, explicó una fuente de esta bancada, a la vez que desconoció la calificación que le atribuyó Pallares a la flamante fuerza.
Más allá de que no era la Policía Comunal que el FR quería, aseguró que siempre estuvieron de acuerdo con el acompañamiento. Esta postura se solidificó tras una reunión con todos los integrantes del universo massista del Concejo de Lanús.
“Planteamos bien desde el FR que queremos una policía altamente profesional y capacitada. No habiéndose llevado a cabo esa solución en la Legislatura, que no se llevó a un acuerdo sobre este tema, decidimos acompañar este plan estratégico”, planteó otra voz massista.
Y cerró: “No podemos no tener 473 policías más y que Lomas y Avellaneda los van a tener. Hubiese sido bueno que se hubiese discutido en la comisión de seguridad”.
“Chucear” para que la embarren
“En Avellaneda rechazó el convenio por orden de (el líder del FR, Sergio) Massa y ahora parece que cambio de opinión. Un senador provincial calificó al proyecto de mamarracho y sus concejales la votaron”, protestó una fuente opositora que criticó la concordancia entre oficialismo y massismo con la adhesión al decreto. PRO, radicalismo, GEN y Unidad Popular que fueron los únicos que rechazaron de plano el expediente.
Otra voz consultada, indicó que al haber sesión este viernes, propusieron dejarlo en comisiones para estudiarlo. “Se vio que hay un acuerdo claro”, manifestó, asegurando que previo a la jornada de la semana pasada, “algunos concejales del massismo en off decían que no lo iban a aprobar”.
“El objetivo nuestro fue `chucearlos´ para que se levanten y hablen. Y cada vez que aclaraban, la embarraban”, explicó, como dando a entender el porqué de la cita de Schiavone a Pallares.
Más allá de las chicanas, manifestaron las mismas dudas sobre el expediente que algunos sectores del oficialismo y el massismo, criticaron el llamado del Municipio para reclutar a nuevos agentes, - realizado previamente a la sanción del convenio por el Cuerpo -.
“Si van a ser iguales que la Bonaerense, que vengan como bonaerenses y no como el circo mediático de Scioli”, reflexionó una de las fuentes crítica de la adhesión, en referencia a que van a tener el mismo equipamiento a la fuerza provincial.
“Ya sabemos que hay cuestiones que le competen a la Provincia. Pero el Intendente se compra un problema, le explotan en la cara y ahí nos llaman”, indicó otra voz, cuando se les recordó que los cuatro bloques opositores eran los que a principio de año se habían reunido con Díaz Pérez por la seguridad. De ese grupo, también formaba parte más Heriberto Deibe – hoy sciolista, que no asistió a la sesión del viernes -.
Más allá de los términos despectivos o las soluciones alternativas, la Policía Comunal fue aprobada y el año que viene estaría en la calle. Para ese entonces Díaz Pérez podrá exhibirlos ante el Municipio como una respuesta ante el complejo escenario del delito en Lanús, aunque será el que responda por este Cuerpo. Lo mismo podrá hacer Scioli desde la Provincia para afuera.
En ese momento, la que estará en el centro de la escena será esta fuerza y su efectividad. Esta estará jaqueada por sus limitaciones estructurales - una conformación de jóvenes armados con escaso entrenamiento y equipamiento- y dos sombras que las asechan: la de la extinta Policía Bonaerense 2 y la de la propia Policía Bonaerense, autogobernada, precaria y con métodos y mañas de tiempos pasados que todavía no son erradicados.