martes, 10 de noviembre de 2015

Julián acusó el golpe de su derrota y admite que Scioli puede perder

La Gaceta de Lanús

El miércoles a la tarde, después de jurar en la Cámara de diputados de la Nación como nuevo auditor de la Nación, el ex secretario de Justicia Julián Álvarez reunió a sus colaboradores más cercanos (algunos llegaron desde otras dependencias) en el piso 11 del Ministerio de Justicia. La reunión fue breve y consistió en un discurso de despedida, ante unas cincuenta personas. Muchos se sorprendieron con el anuncio de su renuncia. Los más cercanos ya sabían ese final tras la derrota personal en Lanús, donde cayó ante Néstor Grindetti.

Un Julián que pareció acusar el golpe y la experiencia vivida intentó tranquilizar a sus funcionarios más cercanos: “No hay que tener bronca por la derrota ni miedo, la red de compañeros es grande”. En esa línea, llamó a “reposicionarse” y a “continuar la lucha desde otros lugares institucionales”.

A tono con el escenario político adverso, especialmente después del cimbronazo del 25 de octubre en Provincia y la magra cosecha nacional del FpV, el camporista, reconoció implícitamente que Daniel Scioli va a perder el 22 de noviembre e instó a los suyos a estar “preparados” para que gobierne “la derecha”, en directa alusión a Mauricio Macri.

A la vez, intentó arengar a sus funcionarios, que seguirán hasta el 10 de diciembre en sus funciones. En ese marco, habló de “un grupo que se consolidó” trabajando, y trató de enumerar los “logros” de su gestión, que estaba a punto de cumplir cinco años.

Fue un discurso de apenas veinte minutos en el que intentó transmitir “aplomo y confianza”, según contó uno de los testigos. En la Casa Rosada lo esperaba la presidenta Cristina Kirchner, la autora ideológica de su salto a la Auditoría General junto a Juan Ignacio Forlón.

Al día siguiente, Alvarez llegó al edificio de la Auditoría a tomar posesión de su cargo y de su despacho, se reunió con los auditores salientes, Oscar Lamberto y Vicente Brusca, y con Vilma Castillo, para acordar el traspaso y los próximos pasos.

La Auditoría está convulsionada por la forma en que se concretó la llegada de Alvarez y Forlón, criticada por toda la oposición y hasta por referentes del sciolismo como el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey. “En lo personal, entiendo que correspondía que se trate con el próximo Gobierno”, dijo ayer el gobernador, admitiendo en voz alta lo que piensan varios diputados y gobernadores oficialistas.

A eso se suman los rumores sobre la llegada de otro camporista, Mariano Recalde, para reemplazar a Leandro Despouy en la presidencia, si Macri gana el balotaje. Para este miércoles está prevista una reunión de auditores, en trámite que promete ser agitado.