miércoles, 16 de septiembre de 2015

Preocupación en Cambiemos por la performance de la lista macrista lomense

Diario Conurbano

Se profundizaron las disidencias en las fuerzas del frente e incluso en los sectores internos del PRO. Existe un debate sobre la necesidad de apoyar a candidatos de extracción peronista que pasaron por el kirchnerismo, el denarvaísmo y el massismo. En las PASO, esa lista estuvo más de 7 mil votos por debajo del desempeño de Macri a pesar de haber monopolizado la opción del PRO. Algunos dirigentes analizaron que el votante macrista castigó la historia del candidato lomense.
Por Manuel Rodríguez



El frente macrista logró establecerse como la segunda fuerza política en la zona Sur del Conurbano bonaerense, pero en el territorio lomense, la lista encabezada por Gabriel Mércuri quedó lejos de los números provinciales y nacionales. El malestar del núcleo macrista por la imposición del edil perionista como candidato y una interna con rispideces fueron algunos de los factores influyentes, que proponen un escenario difícil de cara a las generales.
Al igual que en el ámbito nacional e impulsados, justamente, por ese resultado las listas de Cambiemos en Lanús, Almirante Brown y Esteban Echeverría consiguieron ocupar el segundo lugar en las PASO y plantean una gran expectativa para los comicios de octubre, donde la polarización podría colaborar al ingreso de una importante cantidad de concejales y consejeros escolares y hasta obtener alguna intendencia.

Sin embargo, el caso diferencial en el Conurbano Sur pasa por Lomas de Zamora. Allí el aspirante a jefe comunal del Pro, Gabriel Mércuri, venció en la interna al de la Unión Cívica Radical (UCR) y la Coalición Cívica (CC-ARI), Marcelo Pellegrini, pero sus porcentajes no coincidieron con los que recibieron en el mismo territorio los candidatos provinciales y nacionales del partido amarillo.
Lejos del casi 50 por ciento de los sufragios conseguidos por el intendente actual, Martín Insaurralde, la boleta de Mércuri estuvo cerca de los 19 puntos, que traducido en unidades son 62204 votos. No obstante, en la misma jurisdicción, la candidata a gobernadora bonaerense por el mismo partido, María Eugenia Vidal, y la nómina de senadores provinciales obtuvieron el 24,57 y el 24,49 por ciento, respectivamente, una distancia que ronda los 20 mil sufragios con el hijo de Osvaldo Mércuri.

La situación es llamativa, ya que en los otros casos los números presentan diferencias nimias. En el caso de Lanús, donde el candidato a intendente del PRO, Néstor Grindetti, aspira a desbancar al Frente para la Victoria, es de poco más de un punto y medio (alrededor de 4000 electores), similar a la situación de Echeverría (1000). En tanto que si son evaluados los números de Brown, la distancia ronda el 2 por ciento (5000).

Los factores que influyen en la brecha en Lomas están relacionados con la figura de Mércuri, resistida por el núcleo más duro del PRO y desgastada por sus constantes cambios de fuerza en cada período electoral.
Pocos días antes de las PASO, el candidato del macrismo ocupaba un lugar en el bloque del Frente Renovador (FR) en el Concejo Deliberante, espacio por el que fue electo, pero las negociaciones de su entorno lo trasladaron al partido amarillo y bloquearon las oportunidades de Ignacio Grecco y Julio Cruz, quienes ya habían expresado sus intenciones de competir en las primarias.

El carácter oscilador del candidato, que generó descontento dentro del PRO, será una de las trabas a vencer para mejorar los resultados, ya que en cualquier elección provincial los resultados lomenses son significativos.
Otro de los factores fue la decisión de no ceder la sección presidencial de Macri a la lista interna de Pellegrini, que podría hacer peligrar el apoyo de la UCR en los comicios de octubre. El radicalismo ya anunció que primero habrá una discusión interna antes de esbozar una decisión, sin embargo, el malestar con Mércuri es evidente.
La tarea del hijo de Osvaldo no resulta fácil. Aprovechar el viento de cola que probablemente le suministre la polarización en el ámbito presidencial será importante, pero el trabajo más difícil será convencer a los propios sectores internos.