martes, 15 de septiembre de 2015

La danza de los 40 mil votos sin dueño en Lanús

Diagonales

Son los que quedaron sin candidato o fueron en blanco en las PASO. Julián Álvarez, el kirchnerista que luchará para que el FpV sostenga las riendas, necesita mantener el piso. El PRO buscará erosionar al massismo. Las estrategias de campaña.

Grindetti y Russo intentarán sacarle Lanús al FpV, que es defendido por Álvarez.

El Frente para la Victoria (FpV) de Lanús fue la fuerza con más votos en las PASO -con 37,46 por ciento- y su candidato, Julián Álvarez, se perfila como favorito para ocupar el sillón comunal que dejará el actual mandatario K, Darío Díaz Pérez, quien luchará por una banca en el Senado bonaerense. La performance de Cambiemos -30,25 por ciento- y la danza de sufragios que quedaron si dueño tras la elección del 9 de agosto -un 17,32 por ciento- proponen un escenario político de cara a octubre con cierto grado de incertidumbre. Para gobernar el Municipio, el dirigente de La Cámpora no podrá descuidar los votos ya conseguidos, mientras que el candidato macrista deberá salir a captar los sufragios que no superaron las primarias.

Sin competidores directos en la interna, el camporista Álvarez, actual secretario de Justicia de la Nación, fue votado por 99.141 personas y alcanzó los 37,46 puntos. De cara a las elecciones generales del próximo mes, tendrá como principal objetivo sostener el piso logrado en las PASO, lo cual le permitiría llegar el Municipio.

En ese sentido y como estrategia de campaña, el postulante decidió mostrarse en plena gestión y lanzó la campaña “Organizarse para transformar”, la cual cuenta con la ejecución de 26 obras destinadas a recuperar espacios públicos convertidos en basurales espontáneos. “La idea es tener contacto con la gente y a la vez ya empezar a trabajar. No vamos a esperar hasta diciembre. Estamos recolectando las necesidades de los vecinos para tener una ciudad mejor”, aseguraron a Diagonales desde el entorno de Álvarez.

En la misma línea, el candidato logró la aprobación de una normativa que prohíbe la pegatina de afiches de campaña en postes de luz, además de encabezar un plan de limpieza que está siendo realizado por más de 400 militantes del FpV.

Color amarillo. El frente Cambiemos, en tanto, se consagró como segunda fuerza en la ciudad. Su candidato en octubre será Néstor Grindetti, hombre del riñón macrista que se desempeña como ministro de Hacienda de la Ciudad.

El postulante del PRO reunió 77.001 sufragios y venció ampliamente en la interna a Luis Martín, votado por apenas 3.055 personas. En total, la alianza opositora atrajo al 30,25 por ciento de los votantes, quedando 7 puntos por debajo de Álvarez.

Para tomar las riendas de la Comuna que hoy es comandada por el kirchnerismo, Cambiemos deberá elevar esa cifra electoral. En ese sentido, el partido amarillo podrá ir en búsqueda de los votos que en las PASO giraron hacia el massismo, o bien apuntar a aquellos que optaron por espacios que no clasificaron a octubre. Esto último será una misión verdaderamente difícil ya que se trata, en su mayoría, de fuerzas de izquierda.

Otras fuerzas. Más atrás y con menos chances electorales quedó el frente UNA, que con el concejal Nicolás Russo como único candidato acaparó el 22,06 por ciento de los votos. Así, el massista se estableció como tercera fuerza, aunque para gobernar la ciudad deberá mejorar su performance en gran medida. Su expectativa entonces pasa por sumar lo más posible para lograr un representación significativa en el Concejo Deliberante.

A lo largo y a lo ancho del país se dio una ajustada competencia en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) y Lanús no fue la excepción. Allí, el Partido Obrero (PO) conducido a nivel nacional por el histórico dirigente Jorge Altamira se impuso con el 60 por ciento de los votos de la interna al Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) del presidenciable Nicolás Del Caño. La fuerza clasificó a octubre con el 3,87 por ciento de los sufragios y llevará como candidato Pablo Bernat.

El último sector que se metió en la carrera por la intendencia fue Progresistas, que llegó a los 3,51 puntos entre los tres precandidatos que representaron al espacio en las últimas PASO. La lista Igualdad y Decencia, encabezada por la margarita María Ángela La Rosa, fue la ganadora.

El escenario. Unas seis fuerzas no alcanzaron el piso del 1,5 por ciento y quedaron fuera de competencia. El porcentaje que suman en total, junto a las listas que perdieron en la interna, es de 7,32 puntos, los cuales serán vitales en la elección de octubre. Además, poco menos de un 10 por ciento entre votos en blanco y anulados elevan la esperanza de Cambiemos para destronar al FpV, que deberá como mínimo salir a cuidar su electorado.