domingo, 20 de septiembre de 2015

Al ritmo de Niembro: Candidatos de Cambiemos acumulan escándalos a nivel municipal

Infocielo

Desde Necochea a La Costa, pasando por Avellaneda y Pilar, el acuerdo UCR-PRO acumula denuncias de todo tipo. Un repaso por los candidatos y sus “prontuarios”.

La búsqueda de conseguir representantes fieles en territorio a partir de prescindir de acuerdos con otros partidos de la oposición peronista, por caso el Frente Renovador, llevó a Cambiemos a incorporar a una serie de dirigentes a su armado que hoy están haciéndole pagar un precio elevado a la candidatura presidencial de Mauricio Macri.

A la par del escándalo de Fernando Niembro, en el ojo de la tormenta por una serie de desembolsos que totalizan más de 20 millones de pesos de parte de la administración de Mauricio Macri, se asemeja a una punta de lanza cuando se escudriña un poco de lo que hay en los otros tramos de la boleta.

Algunos casos son más conocidos que otros. En Necochea, estalló la polémica en la ciudad luego de que uno de sus postulantes al Concejo Deliberante fuera detenido por la Policía luego de generar destrozos en la vivienda de su expareja. Se trata de Alberto Fermín “Lito” Lelong, candidato al Concejo Deliberante por Cambiemos, fue aprehendido tras provocar daños en el interior de la vivienda de quien fuera su pareja. El joven fue derivado a la Comisaría 1ª, se le libró una causa por Daño en flagrancia en la UFI Nº2.

En La Costa, en tanto, el candidato a intendente Marcos “Cotoco” García fue duramente increpado por la familia de una menor que fue víctima de un abuso. García representó al abusador, tío de la víctima, a la sazón condenado a 9 años de cárcel, durante el juicio.

“Marcos García intentó permanentemente enredarla, que se equivocara en los años, como también me preguntó a mí”, denunció públicamente Roxana Loncastro, mamá de la víctima, tras lo cual indicó que la propia pequeña “decía que Marcos García la hostigaba” en sociedad con el abusador.

En el Conurbano también hay casos. En Avellaneda, la UCR no quiere saber nada con Gladys González, candidata a intendente de Cambiemos, a pesar de los postulados de la sociedad que se selló en Gualeguaychú. A través de un comunicado, la Juventud Radical calificó a González como “una Diputada Nacional que además de violar la Constitución, es sospechada de pedir sobornos” y recordó que está “denunciada por tráfico de influencias y malversación de caudales públicos. Delitos que establecen penas de entre 2 y 10 años de prisión”.

La denuncia contra González data de 2007, cuando se desempeñaba en el Directorio del Banco Ciudad. Por entonces, la revista Veintitrés adujó haber sido “tentada” para recibir pautas de esa entidad bancaria si publicaba notas favorables a Horacio Rodríguez Larreta.

Por último, en Pilar, el massista Jorge D’Onofrio avivó sospechas sobre el financiamiento de la campaña del postulante del PRO, Nicolás Ducoté, a quien acusó de ser “peor” que Niembro. “¿De dónde sale el dinero para la campaña en Pilar?”, se preguntó en un comunicado. “¿De qué trabaja Ducoté? ¿Con qué plata financia sus viajes al exterior y sus supuestos estudios en costosas universidades?” continuó, tras lo cual desafió al candidato PRO a que explique “de qué son los contratos que tiene con el Gobierno de la Ciudad”.

En Castelli, el precandidatoMartín Céspedes, enrolado en la UCR local, fue denunciado ante la justicia federal por tener en su poder cerca de 100 durmientes pertenecientes a la vía férrea que va a Mar del Plata, y cuyo obrador, durante el recambio total al que se sometió en los últimos meses, se ubicó justamente en esa ciudad.

El procedimiento se inició ante las reiteradas denuncias contra Céspedes y otros sospechosos, por las cuales intervino el juez federal Ramos Padilla. El negocio de la venta de durmientes de quebracho robados tiene fuerte raigambre en el interior. El material se usa para canterías, puentes y empalizadas dentro de los campos. Se venden por internet a un precio que llega hasta los 320 pesos cada uno.

En Mar del Plata, Carlos Arroyo no para de meterse en escándalos. Tras ser denunciado por sus vínculos con la última dictadura -pasó de arreglar semáforos a la coordinación de los departamentos de Transporte y Tránsito e Inspección de Tránsito y luego ascendió a director-, cometió un exabrupto contra los inmigrantes en pleno debate por la apertura y el cierre de fronteras.

“Abrimos las fronteras y decimos vengan, ¿a qué vienen? No importa. ¿Qué es lo que saben? No importa. No importa nada. Entra de golpe un grupo de gente grande como hay en este momento por alguna ciudad chica del norte argentino. Son todos de la misma nacionalidad y son expertos en cultivar coca. No quiero nombrar al país, pero usted se imagina”, fueron las palabras esgrimidas por el dirigente local en el marco de una entrevista en la televisión marplatense.