viernes, 14 de agosto de 2015

Martiniano Molina: “Hay una problemática muy grande en Quilmes y podemos hacernos cargo de la ciudad"

REALPOLITIK.

Hace un tiempo el reconocido cocinero Martiniano Molina decidió construir su casa en la zona humilde de la ribera quilmeña y mudarse allí, donde por estos días es una de las víctimas de la inundación.

Por NOELIA MARONE



Este año se presentó para disputar el municipio en las PASO dentro del frente Cambiemos por el Pro y ganó no solo las internas, sino que sacó dos puntos sobre el intendente del Frente para la Victoria Francisco “Barba” Gutiérrez. En diálogo con REALPOLITIK habló sobre el presente “traumático” de la ciudad y su acercamiento a la política. "No hay nada que festejar, vamos a seguir laburando porque no logramos nada", dijo.

A continuación, la entrevista completa.

RP.- ¿Cómo están viviendo este momento de triunfo?
Yo lamento ser pesimista pero no hay nada que festejar. Uno ve cómo estamos viviendo los quilmeños por la inseguridad, los espacios públicos, la salud -que es lamentable-; es una ciudad sucia con basurales a cielo abierto e inundada por no haberse hecho los trabajos básicos de limpieza de arroyos y todo lo que tiene que ver con los desagües y los pluviales.
No hay nada que festejar. Vamos a seguir laburando porque no logramos nada. Sí dimos un paso importante y la gente entendió que somos una alternativa al cambio, a este gobierno que lleva ocho años y que no solo no ha resuelto la problemática de los quilmeños sino que la ha profundizado. Estamos viviendo una situación traumática.

RP.- Ganaste en un territorio históricamente comandado por el “Barba” Gutierrez. ¿Qué cambió que el quilmeño votó al Pro?
La gente está muy cansada. Al “Barba” lo votó el 27 por ciento de los quilmeños; es decir que hay un 76 que no lo quiere más como intendente. Debería llamarse a un mea culpa interno y hacer una autocrítica. Yo he escuchado que Quilmes es uno de los distritos más seguros del conurbano. Yo no puedo creer tanta caradurez. La gente está preocupadísima.

RP.- ¿Cómo afecta la sudestada a la costa quilmeña?
Yo vivo en una zona humilde, en el frente costero, con una casilla de madera que yo mismo me construí; con mi huerta y mis perros de la calle. A mí no me la tienen que contar. La vicisitud climática que pueda acarrear la sudestada es algo que tiene que ver con el cauce normal del clima, que seguramente está exacerbado con el cambio climática.
Pero por las lluvias, al no estar hecho los trabajos de limpieza de arroyos, la gente se inunda. Tuvimos un muerto, un señor de 62 años discapacitado. Quilmes supera los índices que dio la UCA, de 28,7 por ciento, con respecto a la pobreza. La ciudad está en un momento muy difícil y necesita gente que quiera volver a la ciudad que fue hace veinte años.

RP.- ¿Qué fue lo que te llevó a acercarte a la política?
Ya me involucré porque si bien hace años vengo haciendo un trabajo social y tratando de dar una mano para que más gente tenga la posibilidad de salir de su situación de precariedad, no he podido lograr demasiado más allá que desde las fundaciones. Yo no creo que ayudar a una persona sea poco, pero a nivel interno me faltó y por eso di el paso a involucrarme en una responsabilidad tan grande como esta de intentar ser intendente de una ciudad como Quilmes, con todos los problemas que conlleva.

RP.- ¿Hay alguna razón por la cual hayas iniciado tu carrera política como candidato a la intendencia y no, por ejemplo, a concejal?
Porque entendemos cómo opera el sistema y los gobiernos; y creo que necesitamos un cambio de cuajo, profundo. La ciudad siempre fue productiva e inclusiva. Hace veinte años no tenía el tamaño de las villas y los asentamientos que tiene hoy; y con el crecimiento de la marginalidad y la violencia, cuestión que está cuantificada en los números de la Suprema Corte de Justicia -no lo digo yo-. Se fueron unas 400 empresas de Quilmes, entonces ¿cuántos trabajos se perdieron?.
Hay una problemática muy grande y podemos hacernos cargo de la ciudad con una política de gestión completamente distinta a la que hay; con un equipo preparado y consustanciado con la problemática real que lleve soluciones.

RP.- ¿Por qué te acercaste al espacio de Mauricio Macri?
Porque conozco todos los espacios. Yo vengo trabajando desde la sustentabilidad, la ideología, las políticas verdes, haciendo ferias y exposiciones vinculadas al tema y convocando a los organismos nacionales e internacionales. Y la Ciudad de Buenos Aires fue la única gestión que cambió la realidad de un lugar en todo aspecto. Yo me remito a los hechos.
Es el único espacio confiable y me siento representado por el equipo, que trabaja, que ha profesionalizado la gestión, que ha promovido una ley como la 104 para transparentar la gestión pública; y nosotros no podemos acceder a la información de nuestros recursos, es decir de nuestro dinero.
Obviamente que Quilmes es diferente a la Ciudad de Buenos Aires, pero hay una cuestión estructural que se puede implementar para darle al territorio quilmeño un gobierno transparente, abierto a los reclamos, para trabajar sobre los grandes flagelos como son la inseguridad, la violencia en las calles, la nocturnidad, el narcotráfico, la educación pública -que está en un nivel catastrófico-.

RP.- ¿Cómo vas a combinar de acá a octubre el trabajo en los barrios con lo que es la charla política?
Nosotros venimos caminando la ciudad y recorriendo todas las zonas precarias; visitando instituciones, sociedades de fomento, clubes de barrio, comerciantes e industriales. Y desde luego eso lo vamos a seguir haciendo. Y a la vez convocamos a todos lo que quieran trabajar por un Quilmes ordenado, limpio, inclusivo y seguro. (www.REALPOLITIK.com.ar)