(La Tecla)
Cada vez falta menos para el cierre de listas, cada vez falta menos para las Primarias. Es tiempo de definiciones y más allá del posicionamiento de los espacios, cada uno tiene sus preocupaciones y sus cuestiones a resolver. A continuación, un panorana de lo que sucede en el Frente para la Victoria, en el Pro y en el Frente Renovador.
En el Frente para la Victoria, más allá de la revolución por el pedido de Cristina Fernández de achicar la cantidad de candidaturas, la falta de precisiones sobre el particular y el desconocimiento sobre cuántas serán finalmente las fórmulas que competirán por la Gobernación mantiene alterados a los intendentes. Las fórmulas para presidente están más claras ya.
El PJ tiene la intención de hacer comandos electorales por sección; pateó esa definición en principio fijada para el primer lunes de mayo, y aunque buscará concretarla la próxima semana, tampoco hay certezas acerca de la incidencia que esos comandos tendrán en el ordenamiento distrital y seccional y en la confección de las nóminas legislativas.
En el PRO todavía quedan por resolverse muchas cuestiones respecto del acuerdo con el radicalismo, y antes de convenir el vice de María Eugenia Vidal, en la Provincia está cada vez más complicado el cumplimiento del pacto previo por el cual los intendentes radicales no tendrían contrincantes del PRO en sus distritos. Los postulantes macristas se ven con chances en varios lugares y no quieren deponer esa ilusión.
Por otro lado, el crecimiento en las encuestas a favor de Mauricio Macri se detuvo. Quizá ésta sea la razón por la que parece ganar terreno la postura de Emilio Monzó y Marcos Peña sobre la de Jaime Durán Barba, acerca de abrir más el espacio a sectores del peronismo, como se hizo en Santa Fe con Carlos Reutemann.
En el Frente Renovador no pueden frenar la diáspora. Muestra de cómo se conforma el espacio es que, de los dos dirigentes de peso emancipados la pasada semana, uno, Jesús Cariglino, arma espacio de peronistas críticos para sumarse a la alianza PRO-UCR-CC; y el otro, Darío Giustozzi, regresará al oficialismo tras varias reuniones previas con sectores del FpV.
En la intimidad del massismo se preocupan por el estado de ánimo del tigrense, y se asegura que “quien mantiene en pie la candidatura es Malena”, su esposa. Para colmo, los candidatos a Gobernador del radicalismo cercanos a Massa, como Gerardo Morales, José Cano y Luis Naidenoff, ya no tienen la exclusividad de Massa Presidente: también apoyan a Macri.