lunes, 2 de noviembre de 2015

La pelea del año: Darío-Julián. Cuarto Round

La Gaceta de Lanús

Esta vez el escenario fue el club Talleres y Julián Álvarez jugó de local. La convocatoria era para las 18 de ayer, con el objetivo de “realizar un plenario, reorganizar a la fuerza y salir con todo a dar la discusión que tenemos que dar para seguir construyendo esta gran Argentina que es la realidad efectiva que debemos a Perón, Evita, Néstor y Cristina.

En esa reunión que tuvo como objetivo arengar a sus seguidores y ganarle la iniciativa a Darío, Julián Álvarez dijo gritando: “Vamos a defender lo que hemos logrado y a trabajar para que este proyecto crezca por la victoria de la patria.

Hicimos este encuentro para analizar los resultados de las elecciones y reorganizarnos. Estamos de pie y con más fuerza que nunca. Vamos a reconstruir al peronismo y al Partido Justicialista de Lanús”; expresó eufórico en tono de desafío hacia Darío, que es el presidente del PJ local, mientras que él lo secunda en la vicepresidencia.

Con mucha indignación contra la pareja intendencial, Julián admitió en privado que le “costó parar a los suyos”; máxime cuando se enteraron que Darío ya tiene acordado con el intendente electo el mecanismo para plasmar la transición del gobierno municipal.

Por ese motivo admitió indirectamente que había perdido, cuando dijo: “un resultado electoral no va a cambiar nuestras convicciones ni nuestra ideología. “La casa de Máximo Paz tiene que tener más vida que nunca”.

Pero el fundamento central fue que “hasta el 22 de noviembre hay que hacer foco en el balotage”.
También se supo que Julián Álvarez, después de la derrota en la elección de Lanús, reunió a sus empleados de la Secretaría de Justicia para exigir militar por Scioli porque si no “se quedan todos en la calle”.
El cuarto round lo ganó Julián porque tuvo iniciativa y en su discurso apeló a los sentimientos, cumpliendo de esa manera la directiva que le dio al Frente para la Victoria el publicista João Santana, gurú electoral de Hugo Chávez y ex jefe de campaña de Dilma Rousseff.

Este asesor brasileño se ha preguntado en sus libros: ¿Se puede convertir al cáncer en algo positivo?
Y como respuesta vende su producto tratando de convencer a sus clientes que quien padece esa enfermedad tiene que lograr que la enfermedad no aparezca como un factor de debilidad, sino como una prueba de vida que destaque la fuerza y el coraje del candidato convaleciente.

Esperamos ansiosos que toque la campana y empiece el quinto de round…