La diputada provincial María Elena Torresi ya tomó la decisión de abandonar el bloque del Frente Renovador para desembarcar en el PRO, una decisión que en realidad se caía de maduro: su marido Osvaldo Mercuri fue candidato a parlamentario del Mercosur en la lista de Cambiemos y su hijo Gabriel, candidato por esa fuerza a intendente de Lomas de Zamora.

Este pase intra oposición no deja de ocultar la nueva realidad en la Legislatura bonaerense: Con los resultados del domingo desde diciembre, el Frente para la Victoria perderá la supremacía que tuvo en los últimos años y se convertirá en la primera minoría.
Con el pase de Torresi, el Frente para la Victoria tendrá un bloque de 34 diputados, Cambiemos tendrá 28 y el Frente Renovador 23 legisladores.
En el Frente Renovador explicaron a LPO que en rigor no es que Torresi se vaya, sino que se resolvió "echarla" de la bancada precisamente porque su hijo fue candidato de Cambiemos.
Ya trascendió que los bloques del radicalismo y el PRO conformarán un interbloque a partir del 10 de diciembre. La definición se habría tomado ayer durante un encuentro de referentes parlamentarios con futuro titular del Senado provincial, Daniel Salvador, en el que se delineó una agenda de trabajo para iniciar la transición en la Legislatura.
Según la agencia local DIB, en ese reparto el PRO se quedará con 12 escaños y el radicalismo tendrá cuatro, aunque se espera que, negociaciones mediante, puedan incorporar otros legisladores provenientes de monobloques o incluso del Frente Renovador, aunque esto quedará supeditado al posible acuerdo de coalición o al menos un entendimiento al que puedan llegar a arribar Mauricio Macri y Sergio Massa.
Por lo pronto, el kirchnerismo en la Cámara de Diputados se reunirá mañana con el objetivo de reafirmar su condición de primera minoría y disputar los espacios de poder.