Ocho millones de votantes habilitados, lo que representa dos de cada tres de la provincia de Buenos Aires y el 25% del total del país. El conurbano tiene ese peso específico en el mapa político y volvió a ser definitorio en una elección presidencial y provincial. Esta vez, lejos estuvo el FpV de sus domingos más felices en el bastión donde se libra la madre de todas las batallas.
