martes, 20 de enero de 2015

Estatales bonaerenses y una dura advertencia a Scioli: “Que imagine cómo será el 2015”

Políticas del Sur

El secretario general de ATE Provincia Oscar de Isasi aseguró que durante este año su gremio seguirá movilizado, y aseguró que no aceptará las políticas del gobernador. “En nombre de la nueva política quiere aplicar el ajuste”, sostuvo. Los estatales consideraron “paupérrima” la oferta oficial de 7 por ciento para enero y febrero, y la rechazaron.

El acuerdo con docentes y médicos (en disconformidad) le dio aire al gobernador Daniel Scioli, en su idea de mantener a ralla cualquier conflicto con los trabajadores de la administración pública durante el verano. Pero los afiliados de ATE, que no firmaron el aumento para enero y febrero por considerarlo insuficiente, pueden encender la mecha de la conflictividad. Hace unos días, luego de realizar un balance del último paro provincial, el secretario General de ATE y CTA provincia de Buenos Aires, Oscar de Isasi, resaltó que: “Hay que decirle al gobernador que se imagine lo que va a ser el 2015”. El dirigente rescató la movilización de los estatales, y remarcó que el gobernador, en plena carrera presidencial, “en nombre de la nueva política quiere aplicar el ajuste”.

La advertencia de De Isasi se dio en el arco de una actividad de fin de año del gremio, donde se analizó el 2014 en materia gremial y lo que se viene para este 2015. “La oferta salarial es una fantochada, es paupérrima. El gobernador dice que su gestión está adelantada y es cierto, es un avanzado en la política de ajuste, porque lo único que ha hecho es reducir partidas y precarizar las relaciones laborales”, dijo.

Para De Isasi, “el gobernador intenta hacer una foto vacía de cara a la elección, dice que es un logro de su gestión que haya llamado a paritaria, pero lo cierto que es un logro de la lucha de ATE que se haya empezado a negociar en diciembre. Se tuvo que sentar con quienes no quería y ahora necesita mostrar algo y elige a su gremio amigo para legitimar un aumento salarial que provoca la bronca de los trabajadores del estado”.

En cuanto a la influencia del año electoral en las negociaciones salariales, el titular de ATE Provincia afirmó que “es muy difícil que quiera presentarse como garante de la felicidad diciendo que los trabajadores del Estado están mal, por eso necesita socios, para disimularlo”.

El secretario general sostuvo que desde ATE “a la ola naranja le vamos a oponer la ola verde. Ola verde que logró el pase a planta permanente de más de 25 mil estatales en los últimos años, paritaria para municipales y demás conquistas. Con esta ola verde que marchó el 23 de octubre, para ponerle freno al ajuste, no sólo vamos a construir el aumento que necesitamos sino que vamos a construir la herramienta necesaria para gobernar la riqueza que generamos”.

Días atrás, ATE anunció una “reparación histórica en las recategorizaciones”, que se acordó en la misma mesa donde se ofreció un 7 por ciento de suba en enero y febrero, algo que fue rechazado. “Para los compañeros que llegan al tope del agrupamiento una bonificación, remunerativa no bonificable, por permanencia  del 20% del  salario básico. Para los trabajadores interinos: se abre un espacio para trabajar la titularización y su inclusión en el proyecto de ley”, explicó De Isasi.

Cabe recordar que luego de una asamblea extraordinaria, la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP) aceptó la oferta del gobierno, pero en disconformidad. Durante la discusión, quedó en claro el recelo a firmar el convenio, e incluso hubo mucha oposición a lo que consideraron “una baja propuesta”.

Ya abrochados los acuerdos con los docentes, los estatales y los profesionales de la salud el gobierno bonaerense ahora pone todas sus fichas en acordar con los judiciales que son la única actividad que todavía no aceptó el adelanto de paritarias. Para el gobierno de Daniel Scioli es clave poder sellar las negociaciones salariales con la menor conflictividad posible en un año en el que deberán demostrar capacidad de gestión si aspiran a competir por la presidencia.