Políticas del Sur
Es que el titular del Sindicato de Lanús sufrió un pico de stress y debió ser internado, aunque en las próximas horas se reincorporará en sus tareas.
Con la llegada de los primeros meses del año también llega un dolor de cabeza para los ejecutivos municipales, es decir la discusión por aumentos de haberes para los trabajadores. Así, al igual que en 2014, el STML acordó adelantar la discusión salarial.
Sin embargo, las negociaciones tuvieron un pequeño párate, ya que el titular del gremio de Lanús, Miguel Pedelhez, debió ser internado por recomendación médica durante la última semana, aunque según indicó en un diálogo informal con este medio, en las próximas horas se estaría poniendo al frente de la discusión. “Toqué fondo por un tema de stress”, confió.
Pero como siempre se prevé que sean duras las reuniones. Es que el año pasado, si bien habían logrado un adelantamiento, el acuerdo definitivo se hizo esperar más de lo pensado. Es más, el sindicato realizó un paro por 24 horas que tuvo un acatamiento superior al 90 por ciento y, por esos días, la relación con el Ejecutivo estuvo en vilo.
Pero finalmente lograron llegar a terreno firme y firmaron un aumento. Inicialmente el reclamo era de un 25 por ciento a completar antes del cobro del aguinaldo y varias mejoras en la carrera sindical. Finalmente la firma se logró en abril y por un 27 por ciento.
Ahora podría decirse que la tensión no estaría presente, más los municipales cobraron un bono de 800 pesos por fin de año, aunque, claro, la cifra fue más baja que la reclamada u obtenida por otros gremios de municipios lindantes.
Además, esta será una de las últimas paritarias que encabezará Pedelhez, ya que su mandato vence el próximo año y ya anunció un retiro de la conducción sindical local, aunque, claro, dejó la puerta abierta para continuar con tareas políticas en otro ámbito. ¿Dónde? La respuesta se la guardó.
Por último, en la vereda de enfrente se encuentra un intendente pasando por uno de los momentos más complicados en cuanto a apoyo. Es que Darío Díaz Pérez no mide bien en las encuestas, donde la gestión llegó a tener el último año un margen de desaprobación cercano al 80 por ciento. Un conflicto con el STML lo haría llegar debilitado a las PASO, si es que finalmente busca pelear por un nuevo mandato.