(La Tecla)
El presidente del Banco Provincia espera lo mejor para Scioli. Dice con seguridad que va a ser el próximo Presidente. Entre los argumentos destaca la gestión llevada a cabo al frente de la administración bonaerense. Además habla del peronismo y de River, sus grandes pasiones
Termina una reunión con intendentes y se apresta a dialogar con La Tecla. El titular del Banco Provincia, Gustavo Marangoni, se muestra confiado de cara al futuro, y dice estar seguro de que Daniel Scioli será el próximo presidente de la Nación. Incluye a Massa en el peronismo y da a entender que lo quiere enfrentar en las PASO. Además, le augura un buen porvenir al venidero mandatario bonaerense, ya que resalta que “dejaremos una Provincia saneada”. Peronista de pura cepa, arranca hablando de peronismo.
-¿Peronistas son todos, tanto los que están adentro como los que están afuera?
-Sí. ¿Quién tiene el peronómetro? La otra vez Gioja dijo algo que me pareció brillante: “las PASO son una herramienta formidable, pero la oposición las usó mejor”. Ahora nos toca a nosotros usarlas bien. Las PASO son la oportunidad de tamizar las diferencias y que la sociedad luego defina. ¿Quién soy yo para decir “yo soy peronista y vos no”? El peronómetro lo tiene la sociedad, que dirá, con su voto, cuál es el mejor peronista.
-¿Para usted Massa es peronista?
-Sí, claro.
-Entonces lo quiere adentro, que se elimine con Scioli en primera ronda...
-No es una cuestión de nombres propios. Somos un movimiento de 70 años de historia y sólo una vez tuvimos una elección para elegir el candidato a Presidente. Me refiero a la interna entre Menem y Cafiero. Es muy poco. Es excepción, no regla. Tenemos hacer que sea regla. Lo peronistas tenemos que estar orgullosos de nuestras virtudes, pero también debemos estar atentos a las cosas a mejorar.
-¿Le tienen miedo a Massa?
-El Gobernador es un hombre con mucho coraje para las cosas importantes, grandes. Siempre les ha puesto el pecho a los desafíos. Hay que pensar en grande. A veces estamos todos muy atrapados en las chicanas del día a día y en la cosa ingeniosa para ver cómo robo un pirulo de una revista o un medio, pero hay que pensar en grande. Entre otras cosas, cómo aprovechamos a nuestra Argentina para saltar del crecimiento al desarrollo.
-Hay intendentes que hasta hace poco estaban en el FpV que creen que la mejor fórmula para pasar del crecimiento al desarrollo la tiene Massa…
-Sería autoritario plantear que el futuro sólo somos nosotros. Eso lo va a decidir la sociedad. Si hay algo que Daniel hizo siempre, tanto como empresario, como deportista y político, es competir. Es democracia, lo natural es competir. Por eso no me gusta cuando algunos hablan de candidaturas naturales. No existen las candidaturas naturales. Hay tomates al natural, duraznos al natural. Lo que hay es una competencia, y ahí le tengo una confianza enorme a Daniel.
-¿El kirchnerismo puro también le tiene confianza?
-No soy químico, no sé quien es puro o impuro. Yo puedo hablar por nosotros, no me atrevería a ser el intérprete o el hermeneuta de otros. Falta mucho.
-Pero se necesita ese apoyo.
-Necesitamos de todos. Vos arrancaste la entrevista citando a Perón. ¿Te acordás cuando decía que en el peronismo los hay combativos? Los hay contemplativos, los hay ortodoxos, los hay heterodoxos. Eso no cambió. Cada uno tiene caracteres diferentes. Daniel ha demostrado que lo cortés no quita lo valiente y lo valiente no quita lo cortés. Daniel ha tenido políticas muy contundentes en la provincia de Buenos Aires, ha gravado sectores que históricamente no habían sido gravados. Para eso tuvo que tener mucho coraje, pero siempre con su estilo y sus formas. Hay otros que tienen otro estilo y otras formas. Y está bien. Dios ama la variedad.
-¿Qué le dicen sus números? Dentro del universo K, ¿Scioli está arriba de Domínguez, Randazzo y el resto?
-Si hay algo que se ha demostrado durante estos años es que Daniel no hace política con encuestas, si no en 2009 no hubiese estado donde estuvo, y el año pasado tampoco. En política es importante tener convicciones y orientaciones estratégicas, y Daniel las tiene.
-Buzzi, Gioja, Closs ya apoyaron a Scioli. ¿Va a haber muchos gobernadores más que se suban a la ola naranja?
-Siempre es reconfortante ver que la prédica, la coherencia y la consecuencia de Daniel de estos años va recogiendo reconocimientos, pero hay 40 millones de argentinos, y hay que hablarles a todos y trabajar mucho. A nosotros nos cargan por eso de la fe y la esperanza, pero a las líneas de Daniel yo les pondría así: fe y esperanza. Es importante que prediquemos la política del optimismo y que se pueden lograr un montón de cosas, como sucedió en el último viaje a Nueva York. Con un país como la Argentina no te podés resignar jamás. Esto es el Barcelona. Cuando Martino pierde un partido, lo critican desde todos lados. ¿Por qué? Porque el hincha tiene la expectativa de ganar todo lo que juega. Y Argentina también tiene que ganar todo. ¿Cómo nos vamos a conformar con un país que tenga 20 por ciento de pobreza? Argentina no tiene que tener pobreza. Tenemos todas las riquezas.
-A veces la culpa es de los dirigentes. Por ejemplo: el que yerra en la última derrota del Barcelona es Martino, que pone dos cinco de contención…
-Sí, puede ser. Pero dámelos a mí (Busquets y Song), traelos a River que los hago jugar. Vuelvo a Perón: hay que pensar en grande. No se puede gobernar este país si no pensás en grande. Hay que pensar metas ambiciosas y, por supuesto, gestión para re-alizar. Los mejores años de la Argentina son los que vienen. Y no es para que algunos digan que los que pasaron no fueron buenos. Siempre lo que está por venir debe ser lo mejor. No conozco gente que esté en la plenitud de su vida y cierre, se sienta realizada; ambiciona más. Ningún gobierno hace todo bien y ningún gobierno hace todo mal. Hay que superar ese pensamiento infanto-adolescente de pensar que las cosas se hacen totalmente correctas o totalmente incorrectas, porque te lleva a la frustración, a divisiones inútiles, a escenarios pobres de pensamiento. Sobre la base de lo construido hay que ser positivo para lo que viene.
-¿Qué le dicen los intendentes sobre la actualidad de la Provincia?
-La descentralización que la Provincia llevó adelante en estos años se traduce en más recursos para los municipios. Andan bien. Hay muchos intendentes que tienen dos o tres nóminas salariales ahorradas en el banco. El equilibrio presupuestario de la administración bonaerense y la mayor cantidad de recursos para los distritos generan un entorno positivo. El Banco Provincia prestó el año pasado 40 mil millones de pesos, y eso es muy beneficioso. Tanto oficialistas como opositores tienen motivos para reconocer que la gestión de Daniel ha sido y es un activo para ellos.
-Los massistas, sobre todo, lejos están de hablar bien de la gestión de Scioli…
-Hablando con ellos me han reconocido muchas cosas. Es entendible que públicamente se manifiesten de otra manera. Hay cosas que están dentro del legítimo juego de la política.
-Se habla de los presidenciables, pero poco de los candidatos a Gobernador.
-Oportunamente cada uno irá mencionando sus expectativas y sus aspiraciones.
-¿A usted le gusta alguno?
-Se verá en su momento. Lo cierto es que cualquiera que le toque gobernar se va a encontrar con una situación que le permitirá plantearse objetivos ambiciosos. Se va a encontrar con una Provincia saneada, con nuevos desafíos, con una Provincia con el 90 por ciento de agua y cloacas, con una mortalidad infantil inferior al 10 por mil, con equilibrio presupuestario, con un Banco saneado, con una alta inversión en educación. ¿Todo va a estar bien? No. Se va a encontrar con una Provincia que ha hecho grandes progresos y que tendrá que seguir siendo administrada como la administró Daniel, articulando con la Nación, los municipios, el sector público y el privado.
-Hay varios: Insaurralde, Espinoza, Marangoni…
-Nooooo (Risas). Lo bueno es que haya muchos. Si es sana y tiene reglas de buen juego, la competencia saca lo mejor de la gente.
-¿A usted le gustaría ser Gobernador?
-En estos 17 años que llevo trabajando con Daniel, siempre me he sentido parte de su equipo. Y cuando uno es parte de un equipo serio está en el lugar que el equipo en su conjunto y el capitán deciden, porque creen que ahí es dónde mejor puede rendir. Y no porque uno carezca de expectativas o cuestiones personales que le gustaría realizar, pero la vida te va llevando por caminos que a veces uno desconoce. Cuando surgió el nombre de Daniel para la Gobernación, no es que levanté la mano y dije: “Banco Provincia”. A veces hay que dejarse llevar y dejar que la oportunidad, y no el oportunismo, vaya diciendo dónde va a terminar uno.
-Además de la fe y la esperanza, ¿todo esto que ha hablado lo lleva a decir con seguridad que Scioli va a ser el próximo Presidente?
-Sí.