(Grindetti)
El Intendente de Vicente López dijo que ni él ni Vidal deberían ser candidatos bonaerenses. Sostuvo que el líder del Frente Renovador cambió el rol del los intendentes y que Mauricio Macri la de “los dirigentes del fútbol”. Pidió a su primo que “sume” si quiere llegar a una primera vuelta. Resaltan, sobre todo, fuertes contradicciones entre el discurso macrista de la Primera y el de la Tercera que encarna Néstor Grindetti. Ya hubo enfrentamientos entre primos en 2008.
Por Ricardo Carossino

El intendente de Vicente López, Jorge Macri, estimula hoy un ambiguo juego de poder que le sirve para pendular entre el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, y el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri, con quien sostiene una relación personal y política difícil desde hace años.
La lógica del poder local le impide, ciertamente, jugarse entero a su primo porteño, y lo obliga a “tender puentes” como él mismo dice, con el diputado nacional a quien considera “el exponente más notable del cambio político”.
Es la primera nota discordante en el discurso macrista que muchos esperan que tenga, porque en la entrevista que le concediera al diario La Nación, el Intendente de Vicente López tomó como referente a su primo, pero no en el lugar en el que colocó a Massa.
A diferencia del otro dirigente fuerte del PRO, que lidera la Tercera (el ministro de Hacienda porteño y concejal de Lanús, Néstor Grindetti), cabe preguntarse si Jorge Macri se atrevería a llevar a María Eugenia Vidal a su territorio para que diga que “Massa y Cristina son lo mismo”.
Mientras que Grindetti se muestra fuertemente opositor a Massa con declaraciones tajantes como “Massa está muy cerca del Gobierno y nosotros muy lejos”, construyendo así un discurso acorde a lo que pretende el Jefe de Gobierno porteño, el primo de Mauricio Macri no se enfrenta al ex Intendente de Tigre, al contrario, lo elogia.
Para Jorge Macri el Jefe de Gobierno porteño no es un referente del cambio de la política, como el mismo Mauricio Macri se empeña en instalar, sino que sólo “cambió el estándar de la dirigencia del fútbol”. En cambio al referirse a Massa, dijo que “cambió el rol de los intendentes”.
De esta manera, Jorge Macri le baja el precio a su primo sacándolo del lugar de referente político y le pide que “tienda puentes” porque considera que el PRO por sí solo no puede ganar una elección presidencial.
Al cabo de la nota ofrecida al diario mitrista, la ambigüedad parece ir tomando una forma definida hacia el Frente Renovador más que al PRO, sobre todo cuando estimula y destaca su pertenencia al frente massista de intendentes de la Zona Norte, trazando diferencias con su primo de la Capital.
“Vicente López no es la ciudad de Buenos Aires y acá hay que gestionar respetando la identidad de la comunidad que lo ocupa”, dice el Jefe Comunal y deja deslizar, tal vez, la clave de su pertenencia de manera solapada y en medio de la entrevista: “Somos 19 intendentes comprometidos con la gestión, muchos de nosotros jóvenes y nuevos, representados por Sergio Massa”.
La diferencia sustancial con su primo Mauricio tiene que ver con la provincia de Buenos Aires, un territorio que se le presenta hostil al Jefe de Gobierno porteño, que recién ahora parece empezar a entender cuánta importancia tiene construir un referente bonaerense. No es nueva la disputa metodológica entre Jorge y Mauricio por la Provincia.
Ya pasó en 2009 cuando los primos se pelearon en medio de una interna que tenía como eje al hoy híper devaluadísimo Francisco de Narváez. Ahora, el mojón del entuerto es la vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal, que abre aún más las grietas entre los dos dirigentes de igual apellido.
Apenas empezó enero, circuló la versión de que los primos se habían peleado telefónicamente porque el Intendente no quería mostrar un apoyo explícito a la candidatura de Vidal y ahora, en esta nota, Jorge Macri insiste en retacearle ese apoyo, casi como un guiño directo a Massa.
“Creo que lo de María Eugenia (Vidal) es bueno. Es bueno que recorra la Provincia, que nos ayude, pero ninguno de los dos tiene que ser por ahora candidato, aún cuando lo seamos en 2015”, dijo Jorge Macri, que hace un mes incluso resaltaba: “Sería muy bueno poder tener un segundo mandato, por eso hoy no estoy discutiendo una candidatura (a gobernador)”.
En esta suma de declaraciones ambiguas, Jorge Macri va más allá y le augura a su primo “problemas” si no cierra acuerdos previos a una eventual primera vuelta para cerrar este nuevo capítulo de definiciones: “Yo quiero hablar de Mauricio y consolidar el proyecto para que gane las elecciones presidenciales. O por lo menos la primera vuelta. Y para eso hay que sumar a muchos”.
Pero no es la primera vez que Jorge Macri tiene diferencias con el Jefe de Gobierno porteño. En 2008, las malas lenguas aseguran que el entonces diputado provincial, “fue echado del PRO por pedido de de Narváez y Solá”, pero en ese momento, el hoy Intendente salió a aclarar: “Mauricio no me echó. Los dos coincidimos en que era mejor que yo diera un paso al costado”. Lo cierto es que en aquel momento, Jorge Macri no avalaba ese frente que terminó en un rotundo fracaso poselectoral.