De Vido reunió a una veintena de jefes comunales, algunos de los cuales plantearon su preocupación por la continuidad de la inversión pública; además, hubo duras menciones al massismo por el pase de Othacehé
Por Sebastián Lalaurette

Se trata de caudillos locales de la tercera sección electoral, entre quienes estuvieron el intendente de Florencio Varela y presidente de la Federación Argentina de Municipios (FAM), Julio Pereyra, y el ex jefe comunal de Lomas de Zamora y actual diputado nacional Martín Insaurralde. Todos fueron convocados por De Vido como parte de la estrategia kirchnerista de retomar el contacto directo con los gobernantes de los municipios bonaerenses, luego de la deserción del intendente de Merlo, Raúl Othacehé, quien la semana pasada anunció que pasaba del kirchnerismo al Frente Renovador (FR), conducido por Sergio Massa.
Othacehé fue el último, pero no el único intendente en realizar ese movimiento: de hecho, el núcleo duro del FR está constituido por unos 20 intendentes o ex intendentes que supieron ser kirchneristas, como el propio Massa, que gobernó Tigre luego de ser jefe del gabinete nacional y ahora es diputado tras haber vencido a Insaurralde en las últimas elecciones.
Casi todas las deserciones tuvieron lugar en la primera sección electoral, es decir, al norte de la Capital Federal. La tercera sección es aún un bastión del kirchnerismo; allí, el único pase notable fue el de Darío Giustozzi, que fue intendente de Almirante Brown por el oficialismo, pero luego se pasó al massismo y logró un caudal de votos contundente.
De Vido ya había recibido, días atrás, a siete intendentes del interior de la provincia de Buenos Aires que se autodenominan "Los Oktubres", y que le transmitieron su apoyo incondicional al gobierno nacional. El cónclave de ayer fue la continuidad de la estrategia de la Casa Rosada de reimpulsar el contacto con los municipios leales.
Ayer estuvieron presentes, además de Insaurralde y Pereyra, otros jefes comunales de peso político en el conurbano, como son Fernando Espinoza, intendente de La Matanza; Francisco "Barba" Gutiérrez, de Quilmes; Juan Patricio Mussi, de Berazategui; Fernando Gray, de Esteban Echeverría, y Jorge Ferraresi, de Avellaneda.
La cita tenía que ver con la instrumentación de un sistema de control de precios en el sector de la construcción, pero los intendentes ya contaban con una señal de buena voluntad del Gobierno en la forma de la reactivación del plan Más Cerca, de obras para los municipios, como informó LA NACION el domingo.
La mayoría de los presentes ayer en la reunión con De Vido abandonó rápidamente y sin hacer declaraciones el recinto del piso 12 de la sede del Ministerio de Planificación. Las excepciones fueron Pereyra, quien en un brevísimo diálogo con la prensa se mostró satisfecho porque De Vido "hizo mucho énfasis en que se va a avanzar con las obras públicas en los municipios", dijo.
A su vez, Insaurralde destacó el "acompañamiento del gobierno nacional" a los intendentes, y Gustavo Sobrero, el jefe comunal de Lobos, enfatizó: "No vinimos a refrendar nuestro apoyo al proyecto. No necesitamos hacerlo porque lo venimos demostrando con hechos desde 2003, cuando Néstor Kirchner tenía pocos puntos en las encuestas", dijo a LA NACION.
Así, Sobrero ratificó el "compromiso total" con el kirchnerismo y opinó que casos como el de Othacehé revelan que en algunos intendentes "no hay una fuerte convicción de principios, sino una conducta de acomodarse al viento".
Insaurralde remarcó que en la charla con De Vido los intendentes transmitieron su preocupación por la continuidad de las obras públicas, aunque aclaró que de este tema se habla en forma permanente con el Gobierno.
DISCIPLINA Y CONTINUIDAD
- El ministro de Planificación motorizó dos reuniones con intendentes del conurbano ante el éxodo kirchnerista al massismo
- Ayer reunió a 20 intendentes de la tercera sección electoral y antes convocó a Los Oktubres, del interior bonaerense