Políticas del Sur
(Menciona Grindetti)
El Intendente de Malvinas Argentinas se mueve como pez en el agua en la política bonaerense y deja abierta todas las interpretaciones posibles: desde el massismo hasta el sciolismo, pasando incluso por el macrismo. Todo puede ser en el universo Cariglino.
Por Ricardo Carossino
El intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino, no deja de sembrar suspicacias en sus movimientos políticos. Hábil en su andar sin certificar los pasos que da, el hombre del noroeste del conurbano bonaerense, deja abierta muchas puertas para todas las interpretaciones que puedan hacerse respecto de su futuro.
Claramente dejó por escrito su pertenencia al Frente Renovador de Sergio Massa en el encuentro de Mar del Plata, donde hasta dejó interpretar quién quisiera que fuera el candidato a gobernador del massismo para 2015.
Pero ahora, Cariglino se sacó una foto al mejor estilo Scioli-Macri o Massa-Insaurralde, porque recibió la visita del ministro de Seguridad de la Provincia, Alejandro Granados, con la excusa de sellar la creación de una DDI, una Policía Antidroga y Científica en el distrito.
Como para ponerle un “emoticon” al mensaje, en compañía del viceministro de Seguridad provincial, Edgardo Amarilla, el Intendente presentó 10 nuevos patrulleros entregados por el Gobierno Bonaerense y sostuvo: “Nunca debiéramos haber tenido alguna diferencia”.
Desde luego, el ex Intendente de Ezeiza se deshizo en elogios para el massista del noroeste: “Hizo un enorme esfuerzo para tener más patrulleros, gente en la calle y cuando hay un Intendente que trabaja de esta manera no hay más que ayudarlo”.
Prontamente, muchos se apuraron a leer un preacuerdo entre el gobernador Daniel Scioli con el Intendente, tal vez para contrarrestar el “soplo” de un intendente como Raúl Othacehé de Merlo, a manos del Frente Renovador.
De cualquier manera, si bien Scioli estuvo rápido de reflejos, otros dirigentes se atreven a ver una intención manifiesta más de Cariglino que de Scioli, porque podría haber quedado resentido por la incorporación de Othacehé.
Gustavo Menéndez es el nombre en cuestión, el soldado de Cariglino en Merlo, quien soñaba hasta no hace mucho con desbancar a Othacehé, pero los sueños del dirigentes quedaron truncos. Hasta podrían leerlo como “una traición de Massa”, en los ámbitos del Intendente de Malvinas Argentinas.
Cariglino busca ser candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires, pero Sergio Massa abrió el juego para todos los que se quieran anotar en la carrera, como su vecino y par de San Miguel, Joaquín De la Torre (muy apreciado por Massa), su par de San Isidro, el radical Gustavo Posse, la diputada provincial Mónica López y el diputado nacional Darío Giustozzi.
No es una pelea fácil para Cariglino, todo parece dejar entrever que el intendente le mandó un mensaje al Frente Renovador con esta foto con Granados ante los límites que parece estar poniendo Massa.
Pero por más foto sciolista que Cariglino produzca, lo cierto es que tampoco la tiene fácil en el PJ oficial porque otros dirigentes con más instalación como el diputado nacional Martín Insaurralde, parecen tener más chances de ser el as de espada en la provincia del motonauta.
Claro que Cariglino no da puntada sin hilo porque nunca cerró la puerta con el PRO que alguna vez abrió el ministro de Hacienda porteño, Néstor Grindetti.
El macrismo podría ser la puerta de emergencia para este Intendente si la vicejefa de gobierno porteño, María Eugenia Vidal no logra mover el amperímetro, como parece ser por el momento. Sobre todo cuando, incluso el intendente de Vicente López, Jorge Macri, coquetea más con Massa que con su primo Mauricio.
La clave entre Vidal y Cariglino tiene un solo signo: $. Lo demás es verdurita. La vicejefa de gobierno hasta ahora no recibió más que adhesiones morales y tan sólo le armaron un par de actos con vecinos, sin publicidad, sin grandes medios, sin recursos para repartir contratos y armar estructuras de dirigentes para una eventual y real fiscalización.
Por su parte, el Intendente de Malvinas Argentinas tiene la caja de un Municipio, o sea recursos propios que no tiene que reclamarle a nadie. Es un peronista que sabe recorrer el conurbano y está armando sus representaciones en cada distrito, lo que le da un valor agregado que por el momento no tiene Vidal.
Sin lugar a dudas, Cariglino sabe moverse de una interpretación a otra con comodidad y despertando todas suspicacias posibles sin ruborizarse y, realmente, puede esperarse cualquier sorpresa de un momento a otro de parte de este Intendente que se fijó como meta pelear por la gobernación bonaerense y no quiere que nada lo distraiga de esa misión.